
Si bien ser madre, es una de las mayores bendiciones de la vida, todos los padres pueden estar de acuerdo en que tener hijos pequeños puede limitar ciertas actividades. Como madre, un mandado rápido al centro comercial para comprar una nueva camisa, ahora requiere que tome en cuenta los horarios de mi pequeña y que mi bolso este lleno de pañales, fórmula por cualquier emergencia.
Cuando escuche de la II Edición de Mom Y Baby Run, me emocioné en participar y ser parte de esta linda experiencia.

Hasta los padres corrían apoyando al lado de su esposa y bebé.
La organización hizo un excelente trabajo en cuanto a la señalización del recorrido, hidratación, obsequios de los patrocinadores, música y un espacio físico perfecto.
Sin embargo, lo que más me gustó de este evento, es que reunió a extraños con el mismo objetivo, salir y celebrar que ser madres realmente nos libera más de lo que nos contiene. Aunque las caras no eran familiares, todas compartimos la misma historia de la maternidad, las sonrisas amistosas y el apoyo de los participantes rápidamente nos hicieron amigos para lograr el mismo objetivo.
Mientras que los bebés y niños(as) eran las estrellas de la actividad, estoy verdaderamente bendecida por haber tenido la oportunidad de elegir que la maternidad, se convierta en la excusa perfecta para salir de la casa y vivir la vida al máximo.